INSTITUTO SECULAR OBLATAS DIOCESANAS
De la fundación del Instituto Secular de las Oblatas Diocesanas
El Padre Agustín B. Elizalde habiendo fundado en agosto de 1951 el Instituto de los Oblatos Diocesanos comenzó a pensar en la Fundación de un  Instituto femenino, con las mismas características en lo misionero y el mismo carácter diocesano. Así  creyó el momento oportuno en el Año Mariano de 1954, y el 11 de febrero en la Casa de Ejercicios Espirituales en la ciudad de La Plata, sede del Arzobispado del mismo nombre se pusieron los cimientos del nuevo Instituto.

Quiénes participaron de la Fundación
Fueron cuatro las Vocaciones que componían la primera comunidad oblatina fundacional. El Padre E. se había estado contactando con ellas por distintos caminos. Siempre vimos para esos encuentros previos la presencia del Señor.
Ellas fueron la Srta. Lía Dufourq, (1902 – 2001) a quién había conocido muchos años antes y que fue la primera Superiora del flamante Instituto. Además fueron tres jóvenes María Irene Mendoza de 21 años, María Esther Córdoba de 26 años y Martha Gloria Moroni, de 26 años.
Con Ellas el P. Agustín  formó el Primer Consejo General, cubriendo las distintas responsabilidades para la buena marcha de la naciente comunidad.

Dónde se instalaron
El lugar dónde la primera comunidad y las que en los primeros meses se acercaron a ver, interesarse,  conocer y a querer formar parte en este nuevo estilo de consagración laical fue la casita aledaña al templo parroquial de Santa Juana de Arco, dónde el P. Elizalde era el Cura Párroco. En esa pequeña casita, que dejo un hermoso recuerdo en quienes la compartían, estuvieron desde el 25 de marzo de 1954 hasta septiembre de ese mismo año que pasaron a ocupar la casa en la que habitan en la actualidad, ya sea en forma temporal o permanente algunas Oblatas.
Esta casa está situada en la calle Maipú 4061, en Ciudadela.

Su relación con la Iglesia
Después de caminar algunos años, no sin dificultades y la mayor de todas fue haber contado  con el Padre Fundador solo dos años y medio, siempre atentas a las palabras de la Iglesia sobre Institutos Seculares se presentaron las Constituciones a la Sagrada Congregación correspondiente en Roma, recibiendo la aprobación Diocesana el 24 de septiembre de 1987, que providencialmente era también un Años Mariano. El 21 de Noviembre, día de la presentación  de la Virgen María en el templo, renovamos nuestra Consagración cerca de treinta Oblatas, en ese mismo templo de Santa Juana de Arco testigo de muchos momentos relacionados con la vida del Instituto.

Dónde realizan sus tareas
Podemos, sí, ir hasta  San Miguel de Tucumán, de donde es oriunda María Esther Córdoba, del grupo fundador. Su profesión es  enfermera, tarea que realizó durante algunos años. Pero su vocación y disponibilidad misionera la llevaron a estar varios años en el norte de Chile en tareas pastorales. Luego de recorridas apostólicas en Argentina ya hace casi dos décadas, está en su tierra tucumana donde su casa llamada María de Belén. Es un centro misionero, vocacional y  de encuentro fraterno   dentro de la Parroquia Santísimo Sacramento. Los años de vida se enriquecen cuando lo que mueve nuestra acción es el amor a Dios y el haber tenido la oportunidad de haber conocido a un  Sacerdote con el amor a la Iglesia,  la bondad y la santidad del Padre Elizalde.