Institutos SecularesInstitutos Seculares

Esta nueva forma de consagración, nació en el año 1947 con la promulgación de la Constitución Apostólica «Provida Mater Ecclesia» de su Santidad Pio XII. Ella nos da el perfil exacto del consagrado secular.
El papa Pablo VI, veinticinco años después, especifica aún más la vida y el carisma de los institutos y sus miembros. De esta forma, la Iglesia fue acompañando maternalmente su crecimiento y desarrollo, hasta nuestro Papa Francisco, quién apuesta esperanzadamente en ellos, como forma de vida propicia para inocular el Evangelio en la sociedad y en cada hombre en particular.

La Vocación Secular
La vocación a la vida consagrada secular surge desde nuestra misma consagración bautismal, que se radicaliza por la profesión de los Consejos Evangélicos, que al ser vividos en el mundo, adquieren una modalidad distinta, no en su ser sino en su expresión. Esta vocación, sugerida por el Espíritu Santo es para ser vivida en medio de las realidades temporales. Dentro de este nuevo estilo de consagración surgen los Oblatos Diocesanos.