FIELES ASOCIADOS A LOS OBLATOS DIOCESANOS (Fi.As.O.D.)

La visión profética del padre Agustín quiso, adelantándose a los tiempos, formar laicos/as que se comprometieran a misionar en las grandes extensiones de América en las que se hacía ya evidente en esa época, la carencia del número necesario de sacerdotes y religiosas para atender las necesidades espirituales de esta parte del mundo.

Así nacieron los Oblatos y las Oblatas.
Ya en el pensamiento del padre Elizalde estaba la concepción de que la Obra Oblatina podría ser complementada en el devenir de los tiempos, con hombres y mujeres, matrimonios, célibes y aún sacerdotes, que quisieran asociarse al Instituto para crecer en la caridad, la humildad, el sacrificio y la sana alegría. Estas notas forman parte del carisma y la espiritualidad dada por el Espíritu al Padre Elizalde.
Es así que, en las Constituciones de ambos Institutos se habla de los miembros asociados, cristianos que viven la espiritualidad, el carisma y la vida apostólica  de los mismos y que se hallan dispuestos a colaborar trabajando cerca y con los consagrados.
En ésta forma, la familia Oblatina, Oblatos, Oblatas y Fieles Asociados, se extenderían cada vez más para beneficio de muchos y gloria de Dios.

Los Fieles Asociados nacieron el 8 de diciembre de 1997, en una ceremonia presidida por S.E.R. Monseñor Antonio Federico Gatti, quedando formalmente constituida la Asociación de Fieles Asociados a los Oblatos Diocesanos, con el juramento prestado por sus integrantes de cumplir con el compromiso asumido.

Desde entonces hemos estado dedicados a la formación del grupo y al conocimiento más profundo del carisma del padre Elizalde estudiando los hechos más trascendentales de la actuación de este ilustre sacerdote como cura párroco en Ciudadela, los documentos que elaboró relacionados con  sus «hijos dilectos», los Oblatos y Oblatas, y tratando de expandir los fines de la Asociación .
En mayo de 1999, quedó constituido el grupo de los Fieles Asociados en Chile y, actualmente hay asociados en Paraguay y Bolivia.
Creemos que, al expandirse la Asociación incrementando el número de sus integrantes, lograremos una mayor colaboración con los consagrados en sus distintos destinos, nuestra mayor adhesión al Evangelio y a su mayor difusión.
En el Estatuto de los Fieles Asociados se especifica que sus miembros, bautizados comprometidos con el apostolado, que deseen nutrirse de la espiritualidad y el carisma del Instituto, tienen como objetivo el crecimiento en la fe, inspirados en una caridad auténtica, para asumir el compromiso de ser mensajeros de Cristo en sus ambientes, bajo el amparo de nuestra Santa Madre bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Asunción  y tienen, como característica, la oblación de su vida, en la entrega a las tareas evangelizadoras y la diocesaneidad ya que su accionar se desarrolla en las distintas diócesis y de acuerdo a las directivas de sus respectivos Ordinarios.

La espiritualidad de la Asociación se basa en una Caridad auténtica, una verdadera humildad y mansedumbre de espíritu, un voluntario espíritu de sacrificio y una sana y comunicativa alegría